jueves, 24 de junio de 2010

Deber 13

En el principio de todas las cosas la Madre Tierra surgió del Caos y dio a luz a su hijo Urano mientras dormía. Contemplándola tiernamente desde las montañas, él dejó caer sobre ella una fértil lluvia que penetró en sus hendiduras secretas, y le hizo producir hierbas, flores y árboles, con las bestias y las aves propias para cada planta. Esta misma lluvia hizo fluir los ríos y así se crearon los lagos y los mares.
Sus primeros hijos de forma semihumana fueron los gigantes de cien manos llamados Briareo, Giges y Coto. Después aparecieron los tres Cíclopes salvajes de un solo ojo, constructores de gigantescos muros y maestros herreros, con cuyos hijos se encontró Ulises en Sicilia. Se llamaban Brontes, Estéropes y Arges, y sus espíritus han habitado el volcán Etna desde que Apolo los mató en venganza por la muerte de Asclepio.

de “Los mitos griegos”
Robert Graves
Ed. HYSPAMERICA



ATENCIÓN: Este trabajo tiene dos calificaciones, una de la parte i y otra de la parte ii

i
1- Busca en el diccionario: caos, hendiduras, fértil
2- ¿Qué son “Cíclopes”? ¿Qué significa “semihumana”?
3- Contesta las siguientes preguntas: a) ¿Se conoce al padre de Urano?, b) ¿Quién es el padre de Briareo, Giges y Coto?, c) ¿Dónde viven los hijos de Briareo, Giges y Coto?, ¿Quién hizo que se mudaran a ese lugar?
4- La historia que se presenta habla de amor y de violencia. Explica por qué.
5- De los pronombres señalados con negrita en el primer párrafo, señala cuáles se refieren a Urano y cuáles a la Madre Tierra. Clasifícalos.
6- Extrae, en el segundo párrafo, pronombres referidos a Brontes, Estéropes y Arges.
7- Señala en qué tiempo, número y persona se encuentra cada uno de los verbos subrayados.
8- Extrae todas las palabras con tilde. Clasifícalas según su acentuación y explica por qué llevan o no tilde.


ii

Escribe una historia que se relacione de alguna manera con el texto presentado, de entre cien y doscientas palabras.

jueves, 17 de junio de 2010

Deber 12

“...y aquí estoy despatarrado como un rey mirando las goteras del techo metiendo el dedo gordo del pie en el agujero de la sábana claro lo lamento más que nada por el flan que hizo la Vieja pero a lo mejor queda para mañana y es mucho mejor comerlo frío dijo basta como si la maceta fuera suya y era en cambio de la gorda de al lado la que tiene várices y también esa nena asquerosita que en la escuela se cree la mona sabia pero nunca se acuerda de la capital de Bolivia y yo en cambio sé todas las capitales de América primero Honduras capital Tegucigalpa después Venezuela capital Caracas después Nicaragua capital Managua total una maceta no es para tanto pero la Vieja claro tiene que adular a la gorda y llevar el cuento para que el otro chinchudo diga que soy imposible esto no puede quedar así vamos a tener que meterte pupilo...”

fragmento de “Niño que piensa”
de Mario Benedetti (uruguayo)
extraído de “Los escritores dan risa”
Ediciones de la Banda Oriental

1- Después de leer el texto, vas a reescribirlo utilizando signos de puntuación (puntos y comas) y eliminando algunas de las “y”.
2- Extrae tres verbos. Señala a qué se refieren y en qué tiempo, número y persona están.
3- Clasifica los pronombres señalados de acuerdo con el material que te doy a continuación.



Los pronombres.

Personales Acentuados: yo, tú, vos, usted, él, ella, nosotros, nosotras, vosotros, vosotras, ustedes, ellas, ellos. Y también: conmigo, contigo, consigo (preposición + pronombre: llevaron consigo = llevaron con ellos)
Personales Átonos: me, te, le, lo, la, se, nos, os (y los plurales las, los, les)
Posesivos: denotan posesión. Mi, tu, su, mío, tuyo, suyo, vuestro, nuestro (variables en género y número: mía, vuestras)
Demostrativos: éste, ésta, éstas, esto
ése, ésa, ésas, eso
aquél, aquélla, aquéllos, aquéllas, aquello
aquéllos (pueden ir sin tilde, en clase explicaremos cuándo)

jueves, 10 de junio de 2010

Deber 11

1) Estudiar lo siguiente.
*ay, ahí, hay
-“ay” es una interjección, que generalmente indica dolor. Ejemplo: “¡Ay, me pegaste!”
-“ahí” es un adverbio de lugar. Ejemplo: “El cuaderno estaba ahí.”
-“hay” es un verbo conjugado en tercera persona (de “haber”). Ejemplo: “Hay veinticinco alumnos.”

*haber, a ver
-“haber” es un infinitivo. Ejemplos: “Puede haber un aumento de precios.” o “Va a haber fuertes lluvias mañana.”
-“a ver” son dos palabras, una preposición (“a”) y un infinitivo (“ver”). Ejemplo: “Voy a dar una vueltita a ver si noto algo raro.”

*a, ha, ah
-“a” es una preposición. Ejemplo: “voy a comer milanesas”
-“ha” es un verbo en tercera persona, singular y presente (de “haber”). Ejemplo: “El presidente paraguayo ha tenido varios hijos.”
-“ah” es una interjección, que puede indicar que uno se da cuenta de algo. Ejemplo: “¡Ah, ahora me acuerdo!”

*mp, mb, nv
Delante de las letras “p” o “b” debe utilizarse “m” y no “n”. Asimismo, delante de “v”, debe usarse “n”. Ejemplos: “importante”, “ambos”, “invitación”

2) I- Vas a escribir dos oraciones en el que uses cada uno de las expresiones explicadas arriba.
II- Vas a escribir un texto narrativo en el que se cuente lo siguiente: una persona gusta de otra y le escribe cartas llenas de faltas de ortografía, por lo cual no obtiene los resultados que quiere; para solucionarlo, le pide ayuda a alguien porque quiere mejorar su ortografía. Vale usar los ejemplos que leíste en este deber, no vale usar nombres de tus compañeras o compañeros. El texto va a tener un mínimo de cien palabras y un máximo de ciento cincuenta. Hay que usar signos de puntuación, sangrías y cuidar la ubicación de los diálogos (si tus personajes hablan).

miércoles, 26 de mayo de 2010

Deber 9

El tero azul

Dicen que por entonces las señales anunciaban un invierno muy duro. Los adultos intensificaban las tareas de cosecha, acopio, recolección, trueque, conservación de pieles y el salado de pescado en la orilla del océano.
Aquel día sopló el primer viento frío. Los niños no se alejaron en sus correrías habituales ni en los juegos con sus bolas de piedra. Los mayores seguían en sus actividades rutinarias pero no hablaban entre sí.
En la aldea se respiraba un clima de expectativas.
De pronto, todas las miradas empezaron a seguir los pasos de un charrúa muy joven; tan joven que su labio inferior no había sido aún perforado por el tembetá.
Este adolescente no era un muchacho más. Hijo del médico yuyero, heredero de una sabiduría ancestral muy profunda, se le había visto renunciar tempranamente a los juegos infantiles y preguntar con respeto por las cosas trascendentes. Su solidaridad con los pequeños era tan inmensa como su conocimiento de animales y plantas. Los benteveos lo escoltaban siempre de manera muy especial y los horneros preferían hacer sus nidos en la proximidad de su vivienda.
Ahora el Consejo de Ancianos lo había llamado. No en una prueba sencilla: la comunidad necesitaba conocer sus poderes innatos, necesitaba probarlo.
Concentrado en sus pensamientos caminaba hacia la choza donde se reunía el Consejo cuando vio una pareja de teros, esas hermosas aves de nuestros bañados, que lo saludaron con sus gritos inconfundibles. El joven intuyó que esa presencia era una señal, pero aún no lograba entender claramente los mensajes de los viejos espíritus incorporados en los animales.
Entró con decisión. Lo esperaban en actitud que indicaba claramente la solemnidad del momento.
La anciana portavoz del Consejo le habló con serenidad y firmeza:
“Debes ponerte en camino de inmediato para buscar al Tero Azul. Es un tero de tamaño corriente pero de plumaje azul. Partirás hacia los esteros lejanos, sin armas, y no deberás probar bocado hasta agotar los esfuerzos por encontrar a ese misterioso pájaro”.
La anciana le advirtió además que si pasaban los días sin lograr la visión no se dejase morir; que en ese caso se alimentase y volviera a la aldea. Pero le insistió en que hiciera el máximo esfuerzo posible para mantenerse en ayunas y buscar el Tero Azul.
Se le entregó harina de mandioca y charque de pescado en una bolsa hecha con un buche de ñandú. El joven recibió la bolsa y se estremeció: era la que había usado su padre tantas veces para recoger hierbas medicinales.
Al tercer día sintió los graznidos característicos de estas aves, corrió hacia sus llamadados con el resto de sus fuerzas, pero los emisores eran los teros comunes, de plumaje pardo y blanco, con las consabidas elegantes listas negras en sus alas extendidas.
No halló al Tero Azul.
Al borde de sus fuerzas decidió finalmente alimentarse porque esa era la orden, no porque deseara hacerlo. Abrió aquella bolsa amada con dolor y resolución. Amarga le supo la comida que llevaba, que sin embargo lo reconfortó.
Volvió a su aldea con una infinita tristeza. Pasó entre los suyos con rostro inescrutable, inexpresivo, lo que había vivido debía ser expuesto en primer lugar a quienes le habían encomendado la misión.
Ante el Consejo de Ancianos contó su dolor:
“No pude ver al Tero Azul. No supe verlo. No soy digno de la esperanza que en mí tenían ustedes, mi padre, mi madre y mis hermanos” concluyó.
Todos miraron a la anciana y ella lo miró en silencio.
“Sí sos digno de nuestra confianza” respondió al fin: “sabíamos que auún no estabas preparado para encontrar el Tero Azul; sólo te pedimos que lo buscaras. Y lo importante es que tu corazón no nos mintió y asumió el fracaso como debe hacerlo nuestra gente: llegaste a nosotros y hablaste la verdad... Ahora no hables a nadie de tu búsqueda, pero cultivá en tus compañeros las virtudes que demostraste. Verás al Tero Azul, cuando llegue el día que debas verlo.”
Volvió a la vivienda con el pequeño tembetá en el labio y el corazón palpitante de alegría.

leyenda recogida por Gonzalo Abella en su libro “Mitos, leyendas y tradiciones de la Banda Oriental”, de BetumSan Ediciones

1-Vas a tener que buscar -y anotar- varias palabras en el diccionario. Para entender algunas, tal vez tengas que preguntar por todos lados.
2-Cuenta la historia con tus propias palabras. Sólo te voy a dar un máximo de palabras: ciento cincuenta. Y ojo con pasarte.
3-¿Qué fue lo que aprendió el personaje de la historia? Explica si se parece a alguna situación real que te haya tocado vivir.
4-¿Qué te parece que es el “tembetá”?
5-Hay un premio extra para el que encuentre una palabra sobreesdrújula.

jueves, 20 de mayo de 2010

Deber 8

70 verbos
Dormía, creo. Amanecí anhelando prosperar. Apetecía triunfar. Decidí jugar. Salí corriendo. Conduje volando, arriesgando morir. Calculé. Aposté, proyectando ganar. Logré empatar. Debí parar. Presumiendo continué. Odié perder. Sufrí, recuerdo. ¿Habría podido acertar?, especulé. Supe olvidar. Recapacité. Elegí renacer. Resolví mejorar. Ansío aprender, ¿entendés? Sigo temiendo fracasar. Pretendo ir volviendo, regresar partiendo. Intentaré llorar, chillar, patalear: podría reventar. Estuve tratando. Desearía conseguir explotar. ¿Llegaré? Detesto alardear. Quiero probar. Terminaría diciendo: llueve.

Leo Maslíah
(uruguayo)

1- Busca en el diccionario las palabras que no entiendas. Estoy seguro de que las hay, así que si no aparecen vas a perder puntos.
2- Explica, con tus palabras, de qué habla el texto. Repito: TUS PALABRAS.
3- Como te habrás dado cuenta, no se trata de setenta verbos conjugados. Por eso, tu trabajo consistirá en clasificar las palabras. Vas a hacer un cuadro en el cual vas a mostrar cuáles son verbos conjugados, cuáles son infinitivos, cuáles gerundios y cuáles participios. Te va a servir mucho para preparar el escrito.
4- Extrae: cinco palabras agudas, cinco graves y todas las esdrújulas (¿cuántas son estas últimas?) Sepáralas en sílabas, marca la sílaba tónica y explica por qué llevan o no tilde.

miércoles, 28 de abril de 2010

Deber 6


El leñador y la muerte


Un anciano leñador, cargando con el peso de su haz de ramas y de sus años, caminaba fatigosamente, encorvado y quejumbroso, tratando de alcanzar su mísera cabaña. No pudiendo al fin con su dolor y su fatiga, suelta en tierra su carga y piensa en su desdicha. ¿Qué placer conoció desde que vino al Mundo? ¿Hay alguien más pobre que él en la redonda tierra? Muchas veces sin pan y jamás con reposo: la mujer y los hijos, los soldados que pasan, los impuestos, el usurero y el propietario son para él cumplido retrato del desgraciado.
Llama, pues, a la Muerte, que acude sin tardanza, y ésta le pregunta para qué la quiere.
-¡Para que me ayudes a cargar la leña! –le dice-. No te retrasará gran cosa.

de las “Fábulas completas” de La Fontaine



1- No te olvides que se puede usar el diccionario…
2- Expresa, con tus palabras, cómo se describe al personaje.
3- ¿Qué pensaste cuando el anciano llamó a la Muerte? ¿Qué sentiste cuando le dijo para qué la quería?
4- Hay unos verbos señalados. ¿A qué se refiere cada uno de ellos? ¿En qué tiempo, número y persona están’
5- Estudiar los verbos:


Verbo: palabra variable en número, tiempo, persona y modo. Es el núcleo de la oración.

yo canto, en primera persona y singular
tú cantas, vos cantás, usted canta, en segunda persona y singular
él o ella canta, en tercera persona y singular
nosotros o nosotras cantamos, en primera persona y plural
vosotros o vosotras cantáis, en segunda persona y plural
ellas o ellos cantan, en tercera persona y plural

(todos los ejemplos que viste están en presente)

jueves, 22 de abril de 2010

Deber 5

Un gaucho
Montes llegó a la pulpería de Anchorena en su propia carreta.
Tendría poco más de veinte años. Era fuerte, buen mozo, callado y guapo.
Se acercó a la reja y le dijo al pulpero:
-Sé que murió su carrero viejo y vengo por si me precisa.
Anchorena, con su gran franqueza de vasco, le preguntó:
-¿De dónde sos?
-De Puntas de Pan de Azúcar.
-¿Y en tu pago no tenían trabajo?
-Mi pago es donde yo ando -le contestó Montes.
El vasco le dio trabajo pero se quedó pensando: "¿Por qué un viaje tan largo, de vacío, para solicitar trabajo? Cambiaban de pago los contrabandistas. Los domadores. ¡Pero los carreros"!.. . Al fin dejó que el tiempo le contestara las preguntas.
Después se convenció que Montes había cambiado de pago porque sí. Y que cualquier día levantaba el poncho otra vez. Era un buen carrero, pero no tenía alma de carrero.
Estuvo allí poco más de un año. Hasta el día en que Martina dio a luz una niña. Martina era la peona de la casa. Cocinaba, lavaba y ordenaba la pieza del dueño, que era cincuentón y soltero. Atendía, además, la mesa del almacén cuando llegaba algún viajero. Allí solían parar "corredores" de comercio o "cuarteadores" de contrabandistas, que venían a vender parte de la carga de sus compañeros. Una mujer así puede tener un hijo y el hijo ser de ella nada más.
Al irse, Montes, le dio paternidad a la hija de Martina.

Mucho tiempo después se supo que estaba en el Chuy…

(fragmento)
Juan José Morosoli, extraído de http://es.wikisource.org/wiki/Un_gaucho (allí se puede leer el texto completo)


1- Estoy seguro de que vas a tener que usar el diccionario.
2- Contestar las siguientes preguntas sobre Juan José Morosoli: ¿Dónde nació? ¿Quiénes fueron sus padres? ¿Dónde vivió? ¿A qué se dedicó además de escribir? ¿Qué escribía? ¿Qué títulos publicó? ¿Qué otras cosas se han dicho de él? ¿Está vivo?
3- Elige la opción correcta. I) “pago” significa a) lugar donde se vive, b) red abitab, c) comercio de la época; II) los “cuarteadores” son a) constructores de cuartos, b) asaltantes rurales o b) revendedores de contrabando y III) “levantar el poncho” quiere decir a) colgar la ropa, b) irse o c) mostrar la panza
4- Explica cuáles parecen ser las características del protagonista.
5- ¿Por qué se fue de nuevo? ¿Qué te parece esa actitud?
6- ¿Qué emisores se pueden identificar?
7- (CON CALIFICACIÓN APARTE) Escribe la historia de lo que le pasó a Martina. (de cien a ciento cincuenta palabras.